Hipospadias en Hermosillo: guía para papás y opciones de cirugía
Durante la revisión del recién nacido, alguien se da cuenta de que el orificio por donde orina el bebé no está en la punta del pene, sino más abajo, y de repente tienes frente a ti una palabra que nunca habías escuchado: hipospadias. Antes que nada, respira: se trata de una de las malformaciones congénitas más frecuentes en varones, no duele, no es una urgencia y se corrige con cirugía con resultados excelentes. Eso sí, desde el primer día necesitas información correcta, porque hay una decisión temprana que puede hacer todo más fácil o más complicado. El Dr. Miguel Ángel Sandoval Valle valora y repara la hipospadias en Hermosillo.
Para agendar la valoración, escríbenos por WhatsApp al 662 344 4492 o llámanos al mismo número.
¿En qué consiste la hipospadias?
Mientras el bebé se forma en el útero, la uretra se va cerrando como un tubo que tiene que llegar hasta la punta del pene. En la hipospadias, ese cierre se detuvo antes de terminar, y el orificio (llamado meato) queda en la parte de abajo del pene, en algún lugar entre la punta y la base. Por lo general se acompaña de dos rasgos típicos:
- Prepucio “en capucha”, incompleto: sobra piel por arriba y falta por abajo. Con frecuencia es lo primero que se nota.
- Pene curvado hacia abajo en algunos niños, sobre todo en las formas más marcadas.
El grado cuenta: en la mayoría de los niños, el orificio queda cerca de la punta; es la hipospadias distal, la más leve y la más común. Con menos frecuencia queda a la mitad del pene o cerca de la base (hipospadias proximal), y en esos casos la reparación es más compleja.
¿Por qué no hay que circuncidar a un bebé con hipospadias?
Si tu bebé tiene hipospadias, NO debe circuncidarse al nacer. El prepucio, que en otros niños se quita sin pensarlo dos veces, en este caso vale oro: es el tejido que el cirujano utiliza para reconstruir la uretra. Circuncidarlo antes de tiempo equivale a tirar el material de la reparación. Si en la maternidad te ofrecieron una circuncisión de rutina y tu bebé tiene hipospadias (o ese prepucio en capucha que la hace sospechar), tu respuesta debe ser: “primero, que lo valore un urólogo”.
¿Para qué se corrige?
No es una cuestión de apariencia, sino de función, y eso se nota en tres momentos de la vida:
- 1
En la infancia: como el chorro sale desviado hacia abajo, el niño tiene que orinar sentado o termina mojándose, y eso le pesa socialmente cuando entra a la escuela.
- 2
En la vida sexual adulta: si la curvatura no se corrige, las relaciones pueden resultar difíciles o dolorosas.
- 3
En la fertilidad: cuando el orificio queda muy lejos de la punta, se dificulta que el semen se deposite donde debe.
En algunos casos seleccionados, las formas muy leves y sin curvatura pueden únicamente vigilarse; pero esa decisión la toma un especialista después de valorarlo, no se deja a “ver cómo crece”.
La cirugía: cuándo se hace y en qué consiste
- La edad ideal: de los 6 a los 18 meses. A esa edad el bebé tolera mejor la cirugía y cicatriza mejor, no se acordará de nada y llega a la etapa en que aprende a ir al baño con todo ya resuelto.
- La operación: bajo anestesia general se endereza la curvatura si la hay, se forma el tramo de uretra que falta (por lo general con tejido del prepucio) y se lleva el meato hasta la punta. Dura de 1 a 3 horas, según qué tan compleja sea, y puede ser ambulatoria o requerir una noche de estancia.
- Los días siguientes: una sonda delgada protege la reparación durante algunos días (con el truco del doble pañal es mucho más fácil de llevar), se dan analgésicos con horario y, antes de irse a casa, se les enseñan cuidados sencillos.
- Formas proximales severas: a veces la reparación se planea en dos tiempos. Desde el principio te explicamos todo el camino, para que no haya sorpresas.
Qué resultados esperar, con toda franqueza
En la gran mayoría de los niños, una sola cirugía basta para que el pene quede con apariencia y función normales. Y hay algo que un buen cirujano siempre te dirá con honestidad: la hipospadias tiene complicaciones conocidas, como una fístula o un punto donde la uretra se estrecha, que se presentan en una minoría y se corrigen con un retoque. Para encontrarlas a tiempo existen las consultas de seguimiento, y lo que más ayuda a reducirlas es la experiencia de quien opera.
Lo que los papás suelen preguntar sobre la hipospadias
No. La hipospadias no duele ni causa daño mientras se espera la edad ideal para operar. Lo único realmente urgente es no circuncidarlo y agendar su valoración con calma.
Entre los 6 y 18 meses cicatriza mejor, el manejo es más sencillo y el niño no se acordará de la cirugía. Dejar pasar los años solo suma recuerdos y carga emocional, sin ninguna ventaja desde el punto de vista quirúrgico.
Es justo al revés: la reparación es lo que protege ambas. Si se corrige a tiempo, lo esperable es que su función sexual y reproductiva sean normales.
No siempre. Las formas muy distales y sin curvatura pueden solo vigilarse; en la valoración se define si tu hijo está en ese grupo.
Es la complicación más conocida: por un puntito se escapa un poco de orina. Ocurre en pocos niños y, cuando todo ya cicatrizó, se corrige con un procedimiento menor.
Tiene un componente familiar: si el papá o un hermano la tuvieron, la probabilidad aumenta. Es un dato importante para revisar con atención a los bebés que nazcan después en la familia.
Al ser una cirugía con una indicación médica clara, trabajamos con todas las aseguradoras; lo que cubre depende de tu póliza.
Lo que decidas hoy hará más sencilla su cirugía
No circuncidarlo, valorarlo a tiempo y operarlo a la edad ideal: no hace falta más. Agenda la valoración con el Dr. Sandoval en Hermosillo por WhatsApp al 662 344 4492 o llámanos al mismo número.