Reflujo vesicoureteral en niños: atención en Hermosillo

Muchas infecciones urinarias con fiebre en niños pequeños tienen detrás un problema del que los papás no suelen saber nada hasta que les toca vivirlo: el reflujo vesicoureteral. En lugar de solo salir, parte de la orina se devuelve de la vejiga hacia los uréteres y los riñones. El reflujo no duele ni se nota; lo que lo vuelve importante es que abre el camino para que las bacterias de una infección lleguen al riñón, y las infecciones renales que se repiten pueden dejar cicatrices en un riñón que todavía está creciendo. La parte tranquilizadora es que muchos reflujos desaparecen solos conforme el niño crece, y para los que no, hay tratamientos eficaces. El Dr. Miguel Ángel Sandoval Valle diagnostica y trata el reflujo vesicoureteral en Hermosillo.

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Valoración y tratamiento del reflujo vesicoureteral en niños en Hermosillo

¿Cómo se llega a detectar?

Rara vez porque dé síntomas por sí mismo. Lo normal es encontrarlo por alguno de estos dos caminos:

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    Tras una infección de orina con fiebre en un bebé o un niño pequeño, en especial si no es la primera: buscar reflujo forma parte del protocolo.

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    Por un ultrasonido antes o después del nacimiento que mostró los riñones dilatados y hace necesario estudiarlo.

Estudios para confirmarlo y saber su grado

  • Ultrasonido de riñones y vías urinarias: es lo primero que se hace; no duele y permite ver cómo están los riñones y cómo van creciendo.
  • Uretrocistograma miccional: es el estudio que confirma el diagnóstico. Con una sonda delgada se llena la vejiga de medio de contraste y se toman imágenes mientras el niño orina; si el contraste sube por los uréteres, hay reflujo, y se clasifica en grados del I al V de acuerdo con qué tan alto llega y cuánto dilata. Es un poco molesto, pero dura poco, y lo que muestra guía todo el tratamiento.

Conocer el grado es clave: los reflujos de grado bajo suelen desaparecer solos, mientras que los de grado alto necesitan un manejo más activo.

Cómo se trata hoy: cuidar sus riñones mientras crece

Situación Lo que suele hacerse
Grados bajos y sin infecciones que se repitan Vigilancia: revisiones programadas mientras se espera a que se resuelva por sí solo, algo que sucede en muchos casos
Reflujo con riesgo de infecciones Antibiótico preventivo (profilaxis): una dosis baja al día que mantiene la orina protegida mientras el reflujo madura y se cierra
Grados altos, infecciones con fiebre aunque ya haya tratamiento, o daño en el riñón que sigue avanzando Corrección: inyectar por endoscopía un agente de abultamiento justo donde ocurre el reflujo (un procedimiento corto, por vía natural y sin cortes) o, cuando hace falta, reimplantar el uréter con cirugía

Un culpable oculto que siempre hay que atender: el estreñimiento y los malos hábitos para ir al baño, como aguantarse las ganas de hacer pipí u orinar con prisa, empeoran tanto las infecciones como el reflujo. Corregirlos forma parte del tratamiento, y en ocasiones resuelve la mitad del problema.

¿Por qué vale la pena tratarlo?

La meta es muy concreta: que los riñones de tu hijo lleguen completos a la edad adulta. Cada infección con fiebre que se evita es una cicatriz menos en el riñón. Por eso el plan reúne el manejo del reflujo, la prevención de infecciones, los buenos hábitos y los ultrasonidos de control que confirman que los riñones están creciendo sanos.

Lo que encontrarás con el Dr. Sandoval

  • Tratamiento por pasos y con honestidad: lo que se va a resolver solo se vigila, y lo que pone en riesgo al riñón se corrige, siguiendo las guías internacionales.
  • Urólogo certificado egresado de la UDEM, con alta especialidad por la UNAM en el Hospital Español de México (cédulas 8942766 y 12151825).
  • En Hermosillo se ofrece la corrección endoscópica, sin cortes, para los casos que la necesitan.
  • Coordinación con tu pediatra, y mamá y papá bien informados en cada decisión.
  • Trabajamos con todas las aseguradoras.

Dudas frecuentes de los papás sobre el reflujo

No. El reflujo por sí mismo no causa dolor ni otros síntomas; lo que sí se nota son las infecciones que favorece, y por eso el tratamiento busca evitarlas.

Sí, en muchos casos, en especial en los grados bajos: conforme el niño crece, madura la unión entre el uréter y la vejiga y el reflujo se resuelve por sí mismo. Las revisiones de vigilancia sirven para confirmar que así esté ocurriendo.

La profilaxis se da en dosis bajas y solo se indica cuando el beneficio, que es evitar infecciones en el riñón, pesa más que sus desventajas. Además, se revisa cada cierto tiempo: no es para siempre.

Sin hacer cortes, a través de la uretra, se inyecta un material justo donde el uréter llega a la vejiga; así se forma una especie de válvula que evita que la orina regrese. Es un procedimiento corto, ambulatorio y que funciona en la mayoría de los casos en que está indicado.

La sonda lo hace un poco molesto, pero dura poco y se realiza con muchísimo cuidado. Es el estudio que da la información para decidir todo el tratamiento, así que solo se pide cuando realmente hace falta.

Por supuesto: puede hacer deporte, ir a la escuela y todo lo demás. Un reflujo bien atendido solo requiere vigilancia; no le pone límites a su vida.

Recibimos todas las aseguradoras; lo que cubre depende de tu póliza, y te ayudamos con el trámite.

La meta: riñones sanos de por vida

Si tu hijo ha tenido infecciones con fiebre o en un ultrasonido le vieron los riñones dilatados, una valoración te dará respuestas. Agenda con el Dr. Sandoval en Hermosillo por WhatsApp al 662 344 4492 o llámanos al mismo número.

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