Varicocele: Várices en el Escroto y Cuándo Hay que Tratarlas
Cuando las venas que sacan la sangre del testículo se ensanchan y la sangre se queda estancada, se forma un varicocele: en pocas palabras, várices dentro del escroto. Quienes lo tienen suelen compararlo con una “bolsa de gusanos” por encima del testículo, que se nota más al estar de pie y casi se esfuma al acostarse. Es muy común (lo tiene cerca de uno de cada seis hombres), por lo general surge en la adolescencia y suele aparecer del lado izquierdo, debido al trayecto que sigue esa vena para drenar.
Lo más importante que debes saber: una buena parte de los varicoceles solo necesita vigilancia, mientras que otros sí deben operarse. La clave está en identificar a qué grupo perteneces.
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Síntomas y señales
- En la mayoría de los casos no hay molestias, y se encuentra durante una revisión médica o porque el mismo paciente lo nota al tocarse.
- Si llega a doler, se siente como peso o un dolor sordo en el testículo que aumenta tras estar de pie mucho rato, con el calor (muy presente en los veranos de Hermosillo, que con frecuencia rebasan los 40 °C) o después de hacer ejercicio, y que se alivia al recostarse.
- En especial en adolescentes, el testículo de ese lado puede verse más pequeño o sentirse más blando.
- Un paquete de venas que se ve o se palpa y que crece al hacer fuerza (pujar).
Según su tamaño se divide en tres grados: el grado I únicamente se percibe al pujar, el grado II se puede palpar estando de pie y el grado III es visible sin necesidad de tocarlo.
Su efecto en la fertilidad
Entre todas las causas que tienen corrección, el varicocele es la que con más frecuencia está detrás de la infertilidad masculina. La explicación es simple: al acumularse la sangre, el testículo se calienta, y la fabricación de espermatozoides es extremadamente sensible a la temperatura. Como consecuencia, puede haber menos espermatozoides, que además se mueven peor y tienen una forma menos adecuada.
Ahora bien, para no preocuparte de más: tener varicocele no te hace infértil. Millones de hombres con varicocele son padres sin ninguna dificultad. Lo que sí implica es que, si buscas un embarazo y no llega, el varicocele está entre lo primero que se revisa, y corregirlo puede mejorar los resultados del análisis de semen.
¿Operar o vigilar?
| Escenario | Lo que suele hacerse |
|---|---|
| Sin síntomas, con testículos normales y sin planes de embarazo | Observación: tenerlo no basta para operar |
| Dolor o sensación de peso que interfiere con la vida diaria | Se considera la cirugía si las medidas sencillas no lo alivian |
| Infertilidad con un análisis de semen alterado | Es la indicación clásica para corregirlo |
| Adolescente cuyo testículo afectado es más pequeño que el otro | Se evalúa operar para cuidar su desarrollo y su fertilidad a futuro |
| Varicocele que aparece de repente, del lado derecho o que no se vacía al acostarse | Señal de alerta: requiere estudiar el abdomen para descartar algo que esté presionando la vena |
No subestimes el último renglón de la tabla. Lo esperable es un varicocele izquierdo, que se forma poco a poco y se vacía al acostarse; si se sale de ese patrón, hay que investigar con más detalle.
En qué consiste la varicocelectomía microquirúrgica
Para corregirlo se ligan las venas dilatadas, de modo que la sangre salga por venas sanas. El estándar es la varicocelectomía microquirúrgica subinguinal: al hacerse con microscopio, el cirujano distingue y preserva la arteria y los vasos linfáticos, lo que se traduce en menos casos de recurrencia y de hidrocele tras la operación en comparación con las técnicas sin aumento.
Se hace de forma ambulatoria, y en un par de semanas se puede retomar el esfuerzo físico. Si el motivo de la cirugía es la fertilidad, la mejoría en el análisis de semen tarda meses en reflejarse, ya que producir una generación completa de espermatozoides toma cerca de tres meses. Hay que darle tiempo.
Lo que más se pregunta sobre el varicocele
No es un cáncer ni se convierte en uno. Lo que lo hace relevante es el dolor, su efecto en el desarrollo del testículo durante la adolescencia y la fertilidad.
Si no te duele y tus testículos están normales, por lo general basta con vigilarlo. El simple hecho de tenerlo no es motivo para operar.
Ningún medicamento lo revierte. Un suspensorio y los analgésicos pueden calmar las molestias, pero solo la cirugía lo corrige de verdad.
No hay garantía: en una proporción importante de los pacientes con indicación, la calidad del semen mejora. Es una parte del tratamiento de fertilidad, no una promesa.
Sí, y hay que estudiarlo. Lo habitual es que sea izquierdo y que se forme poco a poco; cuando se presenta de otra manera, hay que buscar una causa en el abdomen.
Únicamente si el dolor no se quita o si el testículo afectado está creciendo menos que el otro. Fuera de esos casos, se vigila con revisiones periódicas.
En ciertos casos puede relacionarse con niveles más bajos, y es algo que se evalúa cuando el cuadro lo hace sospechar.
No. Si no da síntomas, los testículos son normales y no se busca un embarazo, por lo general basta con vigilarlo; el simple hecho de tenerlo no es motivo de cirugía.
Es la causa de infertilidad masculina que con más frecuencia se puede corregir, porque la sangre estancada calienta el testículo; aun así, tener varicocele no quiere decir ser infértil.
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