Incontinencia Urinaria de Esfuerzo en la Mujer: Atención en Hermosillo
Basta con reírte a carcajadas, estornudar, levantar al bebé o dar un salto en tu clase de ejercicio para que se escape la orina. Millones de mujeres acaban acomodando su rutina a ese problema: usan toallas “por si las dudas”, cruzan las piernas antes de toser o abandonan el deporte que disfrutaban. A casi todas les han dicho lo mismo: “es normal después de tener hijos”. Que sea frecuente no significa que tengas que quedarte así; de hecho, la incontinencia de esfuerzo femenina está entre los padecimientos de la uroginecología con mejores opciones de solución. En Hermosillo la trata el Dr. Miguel Ángel Sandoval Valle, urólogo con alta especialidad en Uroginecología por la UNAM y miembro de la Sociedad Internacional de Continencia (ICS).
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El origen de los escapes al hacer esfuerzo
En la mujer, retener la orina depende del piso pélvico, una especie de hamaca de músculos y tejidos que sostiene la uretra. Si ese soporte se debilita, cualquier aumento brusco de presión en el abdomen, como toser, reír, cargar o brincar, supera el cierre de la uretra y se produce el escape. Lo que más suele debilitarlo:
- El embarazo y el parto, en especial los partos vaginales, los instrumentados o con bebés grandes.
- La menopausia: al bajar los estrógenos, los tejidos pierden firmeza.
- El sobrepeso, el estreñimiento y la tos crónica, que castigan ese soporte a diario.
- Operaciones anteriores en la pelvis y la genética de cada mujer.
Esfuerzo o urgencia: una diferencia clave
Aquí hablamos de la incontinencia de esfuerzo, en la que el escape aparece con el movimiento y sin que antes sientas ganas de orinar. Si lo que te pasa es una urgencia súbita que no te deja llegar a tiempo al baño, el abordaje cambia; lo explicamos en las páginas de incontinencia urinaria en general y de vejiga hiperactiva. Muchas mujeres presentan ambos tipos a la vez, y distinguir cada componente forma parte del diagnóstico, ya que cada uno requiere un tratamiento diferente.
Pasos del diagnóstico
- 1
Una plática de confianza: en qué momentos se te sale, con qué actividades, cuántas toallas usas al día. Son datos médicos y aquí se tratan sin ninguna pena.
- 2
Revisión ginecourológica que incluye la prueba de esfuerzo, en la que toses con la vejiga llena, y la búsqueda de un prolapso asociado.
- 3
Registro de 3 días en un diario miccional.
- 4
Estudio urodinámico y perfil de presión uretral, si se contempla una cirugía o el cuadro es mixto. Confirman qué tipo de escape tienes y miden la fuerza del esfínter. Son obligatorios antes de operar y corresponden justamente al área de alta especialidad del Dr. Sandoval.
Dos etapas de tratamiento, las dos con buenos resultados
Primera etapa: rehabilitación del piso pélvico. En escapes leves a moderados, un programa supervisado para fortalecer ese soporte, que va mucho más allá de “hacer Kegels” por tu cuenta, logra mejorar o resolver buena parte de los casos. Cuando corresponde, se complementa con control del peso, del estreñimiento y de la tos.
Segunda etapa: cirugía con cabestrillo suburetral (sling). Si la rehabilitación no es suficiente o los escapes son importantes, el cabestrillo es la cirugía de referencia: corta, de mínima invasión y con tasas de éxito muy altas. En su página encontrarás toda la información.
La secuencia no es casual: primero se intenta el manejo conservador si tiene posibilidades reales de funcionar, y se opera cuando la evidencia lo justifica. Así se evitan tanto las cirugías precipitadas como los años invertidos en ejercicios que ya probaron ser insuficientes.
Ventajas de atenderte con el Dr. Sandoval
- Formación de alta especialidad por la UNAM en Urodinamia y Uroginecología, en el Hospital Español de México, y membresía en la ICS.
- La urodinamia y el perfil uretral se hacen en el mismo lugar, así que, si llega a necesitarse cirugía, la decisión se basa en mediciones.
- Valoración, rehabilitación y cirugía: todo el proceso en un solo lugar en Hermosillo.
- Un trato cercano y sin rodeos, porque la incontinencia es algo que vemos a diario.
- Se reciben todas las aseguradoras.
Respuestas a dudas comunes sobre la incontinencia de esfuerzo
Pasa con frecuencia y, durante el posparto temprano, tiende a mejorar. Pero si continúa durante meses o años, ya no es “lo normal”: es un padecimiento que tiene tratamiento.
En muchas mujeres con escapes leves a moderados, sí, con la condición de hacerlos de forma correcta y constante, que es justo donde la mayoría falla. Con rehabilitación supervisada, las probabilidades crecen mucho.
No hay edad límite. Atendemos tanto a deportistas jóvenes como a pacientes mayores; el plan se ajusta a cada etapa de la vida y en todas hay solución.
No. Se reserva para quien la necesita tras haber intentado el manejo conservador o para quien tiene escapes importantes. Si se recomienda, es porque representa la mejor probabilidad de resolver el problema.
Sí; es común que la incontinencia y el prolapso de órganos pélvicos se presenten juntos. Por eso en la valoración se revisan los dos, ya que en ocasiones se corrigen en la misma cirugía.
Sirve para confirmar que tus escapes son de esfuerzo, medir la fuerza de tu esfínter y descartar un componente de urgencia que modificaría el plan. Sin esa información, la cirugía se haría a ciegas.
Sí, trabajamos con todas las aseguradoras; lo que cubre depende de tu póliza.
Recupera la libertad de reír sin cruzar las piernas
Los escapes al hacer esfuerzo tienen un nombre, un origen y una solución. Agenda tu valoración con el Dr. Sandoval en Hermosillo: mándanos un WhatsApp al 662 344 4492 o llámanos al mismo número.