Rehabilitación Supervisada del Piso Pélvico en Hermosillo
Imagina una hamaca de músculos que sostiene la vejiga, el útero y el recto, mantiene la continencia y participa en la vida sexual: eso es el piso pélvico. Funciona día y noche y, sin embargo, a nadie le enseñan a usarlo. Si falla, ya sea por partos, cirugías, años de esfuerzo o tensión acumulada, llegan los escapes, la pesadez, el prolapso o el dolor. La rehabilitación del piso pélvico consiste en entrenar formalmente esos músculos y es la base de buena parte de la uroginecología. En Hermosillo, el Dr. Miguel Ángel Sandoval Valle, urólogo con alta especialidad en Uroginecología por la UNAM, la incorpora al tratamiento de sus pacientes.
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¿A quién le sirve rehabilitar el piso pélvico?
- Incontinencia de esfuerzo: cuando los escapes son leves o moderados, es la primera opción de tratamiento.
- Urgencia y vejiga hiperactiva: un piso pélvico bien entrenado ayuda a controlar las ganas repentinas de orinar.
- Prolapso leve: disminuye las molestias y contribuye a que no avance.
- Después del parto: es lo mejor que puedes hacer tras un embarazo, antes de que los problemas se establezcan.
- Antes y después de operarse de incontinencia o prolapso, para cuidar el resultado de la cirugía.
- Hombres operados de la próstata: en ellos, recuperar la continencia tiene como base la rehabilitación.
- Dolor pélvico con tensión muscular: en este caso el entrenamiento funciona a la inversa, algo que muy poca gente sabe.
¿Por qué los Kegels por tu cuenta casi nunca dan resultado?
El consejo de banqueta, “haga sus Kegels”, falla por tres motivos que vemos todos los días:
- 1
Se aprietan los músculos que no son: la mayoría contrae glúteos, abdomen o muslos, y el piso pélvico sigue sin trabajar.
- 2
Se puja en vez de contraer: muchas personas hacen justo lo opuesto a lo que requieren, y terminan peor.
- 3
Falta un programa que avance: igual que cualquier otro músculo, el piso pélvico requiere una dosis, repeticiones y semanas de constancia con buena técnica para responder.
Con supervisión se corrigen las tres fallas. Para empezar, se evalúan tus músculos: fuerza, resistencia, coordinación y tensión. Después aprendes a encontrarlos y activarlos de forma correcta y, con esa base, se arma un programa a tu medida, con sesiones y ejercicios para casa que se van ajustando conforme progresas. Si te cuesta ubicar el músculo, el biofeedback lo muestra en una pantalla y hace más rápido el aprendizaje.
Lo que casi nadie te dice: a veces hay que aprender a relajar
Hay casos, como el dolor pélvico crónico y ciertas disfunciones al orinar, en los que el piso pélvico no está débil, sino tenso de forma crónica, con músculos acortados y puntos que duelen. Hacer Kegels con un músculo así solo empeora las cosas. Ahí la rehabilitación se enfoca en soltar, mediante respiración, estiramientos, liberación de los puntos de tensión y reeducación. Saber quién necesita fortalecer y quién necesita relajar es justo lo que aporta una valoración especializada.
Resultados realistas
Si la técnica es correcta y hay constancia, lo habitual es notar los primeros cambios entre las semanas 4 y 8, y que el resultado quede consolidado hacia los 3 meses. Siendo francos: en una gran parte de los casos leves a moderados, la rehabilitación resuelve o mejora el problema. Y si no es suficiente, el tiempo invertido no se pierde, porque llegas a la siguiente opción, por ejemplo un cabestrillo, con mejor musculatura y un mejor pronóstico quirúrgico.
Ventajas de hacerla con el Dr. Sandoval
- Tu rehabilitación forma parte de un plan uroginecológico integral, indicado y vigilado por un médico con alta especialidad por la UNAM en el Hospital Español de México y miembro de la Sociedad Internacional de Continencia (ICS).
- Antes de indicarte ejercicios se evalúan de verdad tus músculos, para saber si tu piso pélvico necesita fortalecerse o relajarse.
- En Hermosillo se coordina con el biofeedback y con el resto del tratamiento, como la urodinamia o la cirugía cuando hace falta.
- Está disponible tanto para hombres como para mujeres.
- Aceptamos todas las aseguradoras.
Lo que suelen preguntarnos sobre la rehabilitación pélvica
Si nadie te ha valorado, es muy probable que no. Lo correcto es sentir por dentro que cierras y elevas, sin contraer glúteos ni abdomen y sin contener la respiración. Durante la valoración se comprueba y, si hace falta, se corrige.
Con trabajo constante, las primeras mejorías aparecen entre las 4 y las 8 semanas, y el resultado se consolida alrededor de los 3 meses. El acuerdo es claro: sin constancia, ningún músculo responde.
Cuando el grado es leve, disminuye las molestias y contribuye a que no avance. Lo que no hace es revertir un descenso ya establecido, y eso también te lo decimos con franqueza.
Sí. De hecho, después de una cirugía de próstata es la base para recuperar la continencia; el tema tiene su propia página en este sitio.
Sí, pero el programa se plantea al revés: en lugar de fortalecer, se trabaja en relajar y liberar la tensión. Por eso la valoración previa es la que define el camino.
En casos leves a moderados, puede evitarla; en los avanzados, la acompaña y mejora sus resultados. Cada paciente recibe el nivel de tratamiento que le corresponde.
Aceptamos todas las aseguradoras; la cobertura depende de tu póliza y del programa que se indique.
Dale a tu piso pélvico el entrenamiento que necesita
Trabajar bien el piso pélvico marca la diferencia en los escapes, el prolapso, la recuperación posparto y el dolor. Agenda en Hermosillo tu valoración de rehabilitación con el Dr. Sandoval: escríbenos por WhatsApp al 662 344 4492 o llámanos al mismo número.